Y lo que daría yo porque hoy, aunque sea solo hoy, estuvieras en la cama conmigo contándome como te ha ido el día y los planes que tenemos para el finde que viene. Ver tu pelo suelto en la almohada y con tu mano me estuvieras dibujando figuritas en la cara, mientras apoyo la mia en tu cintura. Y quedarnos así un buen rato hasta que la paz volviese a mi mente, como cuando coges aire después de un gran esfuerzo.Me ataca la nostalgia de lo que fue, y hoy no puedo seguir fingiendo que no me duele, que no me importas, que mi vida me gusta más sin ti, y que no pienso en ello, porque es mentira, aunque la mayoría del tiempo sepa disimularlo.