
Lo cierto es que últimamente pienso mucho en esto. La locura de conocer a alguien, o la locura de conocer a alguien hasta el extremo.
Esa necesidad de adentrarte en la existencia de una persona antes para ti desconocida o el resultado de tiempo de indagación en la profundidad de un ser con el que compartes tu vida.
Últimamente pienso en muchas cosas... por ejemplo, ¿hasta qué punto es necesario conocer a alguien?
Siempre hay un disfrute en conocer a otra persona, ir averiguando sus gustos, descubrir (in)compatibilidades, el simple hecho de que sea otra persona te abre un mundo, pero... ¿y cuándo estamos hablando de dos personas que se conocen en lo profundo de cada una? ¿cuándo lo que une es lo vivido, la expectativa de futuro?
¿Qué es mejor?
¿Qué locura es esta la necesidad imperiosa de conocer, de saber, de vivir? El no saber elegir porque te quedarías con todo..
¡Cuánta indecisión!
¡Cuántas cosas maravillosas hay!
Lo que más me sorprende es mi capacidad de encontrarme con seres fascinantes en mi vida.